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Energías Renovables

¿Qué es el impuesto al sol y sigue vigente?

    No, el impuesto al sol no está vigente. Era el nombre popular del cargo que el Real Decreto 900/2015 aplicaba a la electricidad que producían y consumían las instalaciones de autoconsumo conectadas a la red. Se eliminó en octubre de 2018 con el Real Decreto-ley 15/2018 y, desde abril de 2019, el autoconsumo en España se rige por el Real Decreto 244/2019, que reconoce el derecho a consumir tu propia energía sin pagar peajes ni cargos por ella.

    En octubre de 2025 se cumplieron diez años de su publicación en el BOE y, aun así, sigue siendo una de las dudas más habituales de quien se plantea poner placas solares. Te contamos qué era, por qué generó tanta polémica, qué regula hoy el autoconsumo y qué cambios llegan a finales de 2026.

    ¿Qué era exactamente el impuesto al sol?

    El impuesto al sol era un cargo por la energía autoconsumida, es decir, por la electricidad que una instalación fotovoltaica producía y se consumía en el mismo punto, aunque nunca llegase a pasar por la red de distribución.

    Lo introdujo el Real Decreto 900/2015, aprobado en octubre de 2015 por el Gobierno de Mariano Rajoy. Su alcance era muy amplio: se aplicaba a cualquier instalación conectada en el interior de una red, incluso si tenía un sistema de inyección cero (un dispositivo que impide verter excedentes a la red). Solo quedaban fuera las instalaciones aisladas, las que no tienen ninguna conexión con la red eléctrica.

    Según la norma, el cargo compensaba al sistema eléctrico por dos conceptos:

    • Costes generales del sistema, como el sobrecoste de producir electricidad en los territorios no peninsulares o la retribución a las centrales que dan soporte en los picos de demanda.
    • El respaldo de la red. Fue el argumento más usado para defenderlo. Una instalación solar no produce de noche ni igual todos los días, así que quien autoconsume sigue necesitando la red como respaldo (lo que en el sector se llama backup) y, según el Gobierno de entonces, debía contribuir a mantenerla.

    Un matiz importante: técnicamente no era un impuesto. El Tribunal Supremo, al resolver los recursos contra el real decreto, lo calificó como una contribución a los costes del sistema. Aun así, el nombre de impuesto al sol se quedó para siempre (y, por cierto, se escribe en minúsculas).

    ¿Por qué fue tan polémico el impuesto al sol?

    Porque se sumaron varios problemas a la vez:

    • Parecía cobrar dos veces por lo mismo. La factura eléctrica ya incluye los pagos por capacidad, que retribuyen a las centrales de respaldo. Además, el cargo alcanzaba también a las instalaciones con baterías, cuya función es precisamente depender menos de la red.
    • Era confuso de calcular. La norma era ambigua en el cálculo del cargo y en sus obligaciones, y no inscribir una instalación en el registro de autoconsumo se consideraba una infracción muy grave, con sanciones teóricas muy elevadas.
    • Tuvo un efecto disuasorio enorme. Aunque las instalaciones de hasta 10 kW (la mayoría de las domésticas) estaban exentas del cargo, la burocracia y la incertidumbre frenaron en seco la instalación de placas en hogares y empresas.

    La sensación generalizada fue que la norma penalizaba a quien quería producir su propia energía limpia, justo cuando la fotovoltaica empezaba a ser competitiva.

    ¿Cuándo y cómo se eliminó el impuesto al sol?

    En dos pasos:

    1. Octubre de 2018. El Real Decreto-ley 15/2018 suprimió los cargos sobre la energía autoconsumida y modificó la Ley del Sector Eléctrico para reconocer el derecho a autoconsumir sin peajes ni cargos.
    2. 5 de abril de 2019. El Real Decreto 244/2019 sustituyó el marco del Real Decreto 900/2015 y sentó las bases del autoconsumo actual: permitió el autoconsumo colectivo (que varios vecinos o empresas compartan una misma instalación), creó la compensación simplificada de excedentes (la energía que no consumes se descuenta en tu factura) y simplificó los trámites de las instalaciones pequeñas.

    ¿Qué pasó con el autoconsumo después del impuesto al sol?

    Despegó. Desde 2018, la potencia de autoconsumo en España se ha multiplicado por 17, al pasar de 484 MW a 8.256 MW en 2024, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). A cierre de 2025 ya sumaba 9,3 GW, según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

    Eso sí, el ritmo se ha enfriado. En 2025 se instalaron 1.139 MW de autoconsumo, por debajo de los 1.182 MW de 2024 y lejos de los 1.716 MW de 2023. En los hogares el frenazo es más claro: 36.330 viviendas pusieron placas en 2025, con 229 MW, un 17% menos que el año anterior.

    El objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC, la hoja de ruta energética de España) es llegar a 19 GW de autoconsumo en 2030, lo que exigiría instalar de media unos 2,2 GW al año.

    ¿Qué cambia en el autoconsumo en 2026?

    2026 está siendo un año de cambios normativos:

    • Real Decreto-ley 7/2026 (marzo). Amplió de 2 a 5 kilómetros la distancia máxima entre generación y consumo en el autoconsumo colectivo, permitió combinar distintas modalidades de autoconsumo e introdujo una deducción en el IRPF del 10% para quien instale autoconsumo renovable (con o sin baterías) en una vivienda de su propiedad durante 2026.
    • Nuevo real decreto de autoconsumo y almacenamiento distribuido. Es la gran actualización del Real Decreto 244/2019. El 13 de octubre de 2026, el Consejo de Ministros autorizó su tramitación urgente, con la intención de aprobarlo antes del final de la legislatura. El borrador incluye una nueva modalidad de excedentes compartidos (un consumidor principal, como un colegio o un centro comercial, usa su energía y comparte lo que le sobra con sus vecinos), la figura del gestor de autoconsumo (quien tramita y gestiona las instalaciones colectivas), la integración de las baterías con el mismo régimen que el autoconsumo y la posibilidad de cambiar los repartos de energía cada mes.

    Hasta que se publique en el BOE, el nuevo real decreto sigue siendo un borrador y su texto final puede cambiar.

    ¿Puede volver el impuesto al sol?

    Hoy no existe ningún cargo sobre la energía que produces y consumes tú mismo. El derecho a autoconsumir sin peajes ni cargos está recogido en la Ley del Sector Eléctrico desde 2018, así que recuperar algo parecido exigiría un cambio legal explícito.

    Ojo con una confusión habitual: el impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica (IVPEE), del 7%, no es un impuesto al sol. Lo pagan los productores por la electricidad que venden al sistema, no grava la energía que consumes de tus propias placas.

    ¿Y el nuevo impuesto al sol de Castilla y León?

    En octubre de 2026, la Junta de Castilla y León incluyó en su proyecto de ley de medidas tributarias para 2027 la ampliación del Impuesto sobre la Afección Medioambiental a los parques fotovoltaicos en suelo de 5 hectáreas o más que venden su electricidad a la red, con una cuota de entre 600 y 2.000 euros por hectárea. Parte de la prensa lo ha bautizado como un nuevo impuesto al sol, pero funciona de otra forma: no grava la energía que consumes, sino el terreno que ocupan las grandes plantas, y el autoconsumo queda exento. Por ahora es un proyecto que deben aprobar las Cortes de Castilla y León y, si sale adelante, se aplicaría desde 2027.

    ¿Y si no puedes poner placas en tu tejado?

    Es la situación de mucha gente: en España, más del 70% de las viviendas principales están en edificios plurifamiliares, donde instalar placas depende de la comunidad de vecinos y del espacio disponible. El autoconsumo colectivo y las futuras modalidades de excedentes compartidos van a ayudar, pero hay otra forma de participar en la energía solar sin tener un tejado propio: invertir en proyectos mediante coinversión sostenible.

    Preguntas frecuentes sobre el impuesto al sol

    ¿Cuándo se eliminó el impuesto al sol?

    En octubre de 2018, con el Real Decreto-ley 15/2018. En abril de 2019, el Real Decreto 244/2019 sustituyó por completo el marco del Real Decreto 900/2015.

    ¿Quién aprobó el impuesto al sol?

    El Gobierno de Mariano Rajoy, mediante el Real Decreto 900/2015, publicado en el BOE el 10 de octubre de 2015. Lo derogó el Gobierno de Pedro Sánchez tres años después.

    ¿Hay que pagar algo por tener placas solares en 2026?

    No hay ningún cargo por la energía que produces y consumes. Sigues pagando la electricidad que tomas de la red y, al instalar, los trámites municipales habituales (licencia o comunicación de obra e impuesto de construcciones), aunque muchos ayuntamientos bonifican el IBI o el ICIO a quien instala autoconsumo.

    ¿El impuesto al sol afectaba a las instalaciones aisladas?

    No. Solo se aplicaba a las instalaciones conectadas a la red, incluidas las de inyección cero. Las aisladas

    ¿Hay un nuevo impuesto al sol en Castilla y León?

    No en el sentido del de 2015. La Junta de Castilla y León ha propuesto para 2027 un tributo ambiental para los parques fotovoltaicos en suelo de 5 hectáreas o más que venden su electricidad a la red, calculado por hectárea ocupada. El autoconsumo queda exento y la medida aún tiene que aprobarse en las Cortes de Castilla y León.

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