¿A qué ritmo crecen las energías renovables en España? Los datos de 2025

La respuesta corta es sí: las energías renovables en España crecen, y más rápido que nunca. En 2025, el país instaló 10 GW de nueva potencia renovable, el mayor incremento jamás registrado en el sistema eléctrico español. Es un dato que, hace apenas una década, habría parecido impensable.
Pero todo crecimiento tan rápido genera desajustes. Y el sistema eléctrico español está viviendo precisamente eso: una fase en la que la capacidad de generar energía limpia avanza más deprisa que la capacidad de almacenarla, transportarla y gestionarla. Entender ambas caras de la moneda es clave para entender dónde está el sector hoy y hacia dónde va. Repasamos los datos oficiales.
10 GW nuevos en un solo año: el récord de 2025
En 2025, el sistema eléctrico español incorporó aproximadamente 10.000 MW (10 GW) de nueva potencia renovable, según el Informe de Energías Renovables 2025 de Red Eléctrica, publicado en marzo de 2026. Es un incremento del 11,6 % respecto al cierre de 2024 y el mayor salto anual registrado hasta la fecha. De esos 10 GW, 8.800 MW correspondieron a solar fotovoltaica y 1.146 MW a energía eólica.
Con este impulso, a 31 de diciembre de 2025 la potencia renovable instalada en España alcanzó los 103.558 MW (sin autoconsumo), o los 150.809 MW si se incluyen las instalaciones de autoconsumo. Las renovables representan ya el 70,4 % de todo el parque generador del país.
La aceleración: de 6 GW a 10 GW en tres años
Lo que hace que el dato de 2025 sea tan significativo es la tendencia que confirma. Si miramos la nueva potencia renovable incorporada al sistema en los últimos cuatro años, según datos oficiales de Red Eléctrica, la progresión es clara: 6,3 GW en 2022, 6,7 GW en 2023, 7,9 GW en 2024 y 10 GW en 2025. En apenas tres años, el ritmo anual de instalación se ha multiplicado por 1,6.
España se posiciona como el segundo país de la red europea ENTSO-E con mayor presencia de tecnología solar y eólica, solo por detrás de Alemania, según datos publicados por Red Eléctrica. En generación renovable, los 150.988 GWh producidos en 2025 supusieron un nuevo máximo histórico y representaron el 55,5 % del mix eléctrico nacional. Si se incluye el autoconsumo, la cifra asciende a 161.629 GWh y la cuota renovable al 56,6 %.
Otro dato que merece atención: la generación libre de emisiones (renovables más nuclear) alcanzó en 2025 los 202.835 GWh, el 74,5 % de toda la electricidad producida en España, según el Informe de Renovables de Red Eléctrica. Tres de cada cuatro kilovatios-hora generados en el país ya son limpios.
El reto que viene con el crecimiento: integrar lo que se produce
Toda aceleración tan intensa genera desajustes, y el sistema eléctrico español no es una excepción. Cuando la producción renovable supera en determinados momentos lo que la red puede absorber (sobre todo en las horas centrales de días muy soleados), el operador del sistema ordena reducir generación para mantener la estabilidad. Es lo que se conoce como curtailment, y es un fenómeno creciente a medida que se instala más potencia.
No es un fallo del modelo, sino una señal de que la siguiente fase de la transición energética pasa por adaptar el sistema al ritmo de crecimiento de la generación. Y eso requiere tres cosas: almacenamiento, red y demanda.
Lo que viene: almacenamiento, red y más demanda
Las tres piezas que el sistema necesita para seguir integrando renovables al ritmo actual están en marcha:
Almacenamiento. La potencia de baterías instalada en España se multiplicó casi por cuatro en 2025, alcanzando los 96 MW a cierre de año según Red Eléctrica. Es solo el principio: en mayo de 2026, la Comisión Europea aprobó el mecanismo de capacidad de España, dotado con hasta 9.000 millones de euros para el periodo 2026-2036, que abre una vía de ingresos directa para proyectos de baterías (BESS). Es el mayor impulso regulatorio al almacenamiento en la historia reciente del sector eléctrico español, y se espera que acelere de forma decisiva la instalación de baterías a gran escala.
Red de transporte. El despliegue renovable se ha concentrado en determinadas zonas (Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón) y la red no se ha reforzado a la misma velocidad. Red Eléctrica ha incrementado su inversión en la red de transporte hasta los 1.424 millones de euros en 2025 y se está trabajando en mejorar las interconexiones con Francia y Portugal para canalizar excedentes.
Electrificación de la demanda. El vehículo eléctrico, las bombas de calor, los centros de datos: todo ello incrementa la demanda eléctrica y permite absorber más producción renovable. La electrificación avanza, pero a un ritmo que por ahora no acompaña al de la generación.
Solar y eólica: ritmos distintos, complementariedad real
La solar fotovoltaica es el motor del crecimiento: sumó 8.800 MW en 2025, acumulando casi 50 GW con autoconsumo. Es la primera tecnología del parque generador español. La eólica, por su parte, sigue siendo la primera en generación (58.801 GWh en 2025), aunque su ritmo de nueva instalación es más moderado (1.146 MW). Alcanzar los 62 GW eólicos que fija el PNIEC para 2030 desde los 33 GW actuales requerirá multiplicar el ritmo de despliegue, un reto vinculado sobre todo a la tramitación administrativa y la obtención de permisos.
Ambas tecnologías se complementan de forma natural: la solar produce más en las horas centrales del día y en verano, mientras que la eólica aporta más en invierno y por la noche. Esa combinación es lo que permite que el sistema mantenga una base renovable estable durante todo el año.
Esa complementariedad se materializa en proyectos reales. Fundeen ha financiado operaciones tanto en solar fotovoltaica (como Cap Blanc, un parque de 44 MWp en Mallorca con garantía de Mirova/Natixis) como en eólica (como Labraza, un parque de 40 MW en Álava financiado exclusivamente por residentes locales). Son ejemplos de cómo el crecimiento renovable se traduce en oportunidades concretas de coinversión.
La oportunidad detrás del reto
El desajuste entre generación y capacidad de integración no es solo un problema: es también una de las mayores oportunidades de inversión de los próximos años. El almacenamiento con baterías, el refuerzo de las redes y la gestión inteligente de la demanda necesitan financiación masiva. El propio PNIEC estima una inversión de 308.000 millones de euros en el periodo 2021-2030.
Fundeen ha incorporado el almacenamiento con baterías como una de sus líneas de inversión, precisamente porque es un ámbito donde la necesidad del sistema y la oportunidad financiera convergen con fuerza. Es la misma lógica que ya aplicamos en solar y eólica: abrir el acceso a activos reales vinculados a la transición energética a través de un modelo regulado por la CNMV y accesible desde 500 €.
En resumen
Las energías renovables en España crecen más rápido que nunca. En cuatro años se ha pasado de instalar 6 GW anuales a 10. El 70 % del parque generador ya es renovable y tres de cada cuatro kilovatios-hora producidos en el país son limpios. La base es sólida.
El siguiente paso es adaptar el sistema para aprovechar todo lo que ya es capaz de producir: más almacenamiento, más red, más demanda electrificada. Es un reto exigente, pero también una señal de madurez: los problemas de integración son los problemas propios de un sector que ha crecido más rápido de lo que nadie preveía. Y con el impulso regulatorio del mecanismo de capacidad y la inversión en red, las piezas para resolverlo están empezando a encajar.
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