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¿Cómo se encuentra el agujero de la capa de ozono en 2026? Está en recuperación 

    Capa de Ozono 2026

    El agujero de la capa de ozono se está cerrando. El dato más reciente lo confirma: según el balance anual de la NASA y la NOAA, en 2025 fue el quinto más pequeño desde 1992, el año en que empezó a aplicarse el Protocolo de Montreal, el tratado internacional que prohibió los gases que destruían el ozono. Y no es un buen año aislado, sino parte de una tendencia clara de mejora que los científicos llevan más de una década observando.  

    En Fundeen creemos que entender lo que le pasa al planeta es el primer paso para decidir cómo actuar sobre él, así que aquí te contamos qué es la capa de ozono, cómo ha evolucionado su agujero, cómo está hoy y qué se espera de aquí a las próximas décadas.

    Lo esencial en 30 segundos 

    • El agujero se está cerrando: en 2025 fue el quinto más pequeño desde 1992 (NASA y NOAA). 
    • La causa de la mejora es el Protocolo de Montreal (1987), que eliminó más del 99% de los gases dañinos. 
    • Se espera la recuperación total hacia 2040 en gran parte del mundo y hacia 2066 en la Antártida (ONU/OMM). 

    ¿Qué es la capa de ozono y por qué importa tanto?

    La capa de ozono es una región de la estratosfera, situada entre 15 y 50 kilómetros de altura, donde se concentra la mayor parte del ozono del planeta. Funciona como un escudo natural: filtra la radiación ultravioleta (rayos UV) que llega del Sol antes de que alcance la superficie. 

    Sin ese escudo, la radiación UV provocaría mutaciones en el ADN con efectos directos sobre la salud, como un mayor riesgo de cáncer de piel y cataratas, y dañaría gravemente los cultivos y los ecosistemas terrestres y marinos. Por eso su estado no es un asunto técnico lejano, sino algo que nos afecta a todos de forma muy concreta. 

    El problema empezó a detectarse en los años 70. Se descubrió que unos gases fabricados por el ser humano, los clorofluorocarbonos (CFC), ascendían hasta la estratosfera. Allí, los rayos solares los descomponían y liberaban átomos de cloro que destruían las moléculas de ozono. El resultado fue un adelgazamiento progresivo de la capa, y un “agujero” que se forma cada primavera sobre la Antártida. 

    ¿Qué son los CFC? Los clorofluorocarbonos son unos compuestos químicos artificiales, formados por cloro, flúor y carbono, que durante décadas se usaron en frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, aerosoles (como los desodorantes o las lacas para el pelo) y espumas aislantes. Eran muy populares porque son estables, baratos y no tóxicos para las personas de forma directa. El problema es justamente esa estabilidad: no se descomponen a ras de suelo, sino que suben hasta la estratosfera, y una vez allí liberan el cloro que destruye el ozono. Hoy están prohibidos casi por completo.

    ¿Cómo ha evolucionado el agujero de la capa de ozono? 

    La historia del agujero es una montaña rusa que, por suerte, hoy va cuesta abajo. Estos son los momentos clave de su evolución:

    Gráfico de la extensión máxima anual del agujero de la capa de ozono de 1979 a 2025, en millones de km²

    Extensión máxima anual del agujero de la capa de ozono, en millones de km². Fuente: NASA / NOAA / OMM. 

    • Años 80: la alarma. En 1979 la profundidad mínima del ozono sobre la Antártida era de 194 unidades Dobson (la medida que usan los científicos para cuantificar la cantidad de ozono), según la serie histórica de NASA Ozone Watch. A partir de ahí cayó en picado: 173 en 1982, 154 en 1983, 124 en 1985. En 1991 se superó por primera vez el umbral de 100 unidades. 
    • Año 2000: el punto de inflexión. Las concentraciones de cloro en la atmósfera alcanzaron su máximo alrededor del cambio de siglo. Es el peor momento de la serie histórica. 
    • 2006: el récord de tamaño. El agujero alcanzó su mayor extensión media registrada entre el 7 de septiembre y el 13 de octubre de 2006, cuando llegó a 26,6 millones de kilómetros cuadrados, según los datos de la NASA y la NOAA. Para hacerse una idea, es una superficie mayor que la de toda Norteamérica. 
    • De 2015 en adelante: señales de recuperación. La tendencia empieza a invertirse. En dos ocasiones desde 2015 el agujero ha sido menor de 20 millones de kilómetros cuadrados, un tamaño que no se veía desde 1988. 
    • 2024 y 2025: confirmación. El agujero de 2024 fue menor que el de años anteriores, y el de 2025 fue el quinto más pequeño desde 1992, alrededor de un 30% menor que el récord de 2006. Además, se está rompiendo casi tres semanas antes de lo habitual en la última década, otra señal de mejora. 

    Conviene un matiz honesto: el tamaño del agujero varía cada año por factores meteorológicos naturales, así que no todos los años son mejores que el anterior. Lo importante no es el dato puntual, sino la tendencia a largo plazo, y esa apunta claramente hacia la recuperación. 

    ¿Por qué se está recuperando? El Protocolo de Montreal 

    La mejora tiene un nombre propio: el Protocolo de Montreal, firmado en 1987 y ratificado por 197 estados. Hasta la fecha ha llevado a eliminar más del 99% de la producción y el consumo de las sustancias que agotan la capa de ozono, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Desde su máximo hacia el año 2000, los niveles de estas sustancias en la estratosfera antártica han bajado cerca de un tercio, según las mediciones del Laboratorio de Vigilancia Global de la NOAA. 

    Es el ejemplo perfecto de que la cooperación internacional, apoyada en la ciencia, produce resultados medibles. Y tiene un beneficio añadido para el clima: la eliminación de estos gases ha contribuido a evitar unos 0,5°C de calentamiento global, según el Grupo de Evaluación Científica del Protocolo de Montreal (ONU/OMM). 

    ¿El agujero de la capa de ozono es lo mismo que el calentamiento global? 

    No, y es una de las confusiones más extendidas. Durante años mucha gente asoció el calentamiento global al agujero de la capa de ozono, pero son dos problemas distintos, con causas distintas y soluciones distintas. El agujero lo provocan los CFC, que destruyen el ozono de la estratosfera y dejan pasar más radiación ultravioleta. El calentamiento global lo provocan los gases de efecto invernadero, que retienen el calor en la atmósfera y elevan la temperatura del planeta. 

    Los principales son el dióxido de carbono (CO₂), que viene sobre todo de quemar carbón, petróleo y gas; el metano (CH₄), ligado a la ganadería, los vertederos y las fugas de gas natural; y el óxido nitroso (N₂O), asociado sobre todo a los fertilizantes agrícolas. Los tres alcanzaron en 2024 sus concentraciones más altas de la historia moderna, según el Boletín de Gases de Efecto Invernadero de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), y las mediciones preliminares de 2025 apuntan a que siguen subiendo. 

    Los dos problemas sí se tocan en un punto: los CFC, además de destruir el ozono, son gases de efecto invernadero, así que prohibirlos frenó también parte del calentamiento. Y sus sustitutos, los hidrofluorocarbonos (HFC), no dañan la capa de ozono pero retienen mucho más calor que el CO₂; por eso la Enmienda de Kigali (2016), ratificada por más de 170 países, obliga a reducirlos. 

    La conclusión práctica es importante: que el agujero se esté cerrando es una gran noticia, pero no significa que el cambio climático esté resuelto. Cerrar el agujero exigió prohibir un puñado de gases industriales; frenar el calentamiento exige cambiar la forma en la que producimos y consumimos energía. Es un reto mucho mayor, y es justo donde entra la transición a las renovables.

    Preguntas frecuentes sobre la capa de ozono 

    ¿La capa de ozono se está recuperando? 

    Sí. Los datos de la OMM, la NASA y la NOAA confirman una tendencia clara de recuperación. El agujero de 2025 fue el quinto más pequeño desde 1992, y se forma cada vez más tarde y se cierra antes. 

    ¿Cuándo se recuperará del todo la capa de ozono? 

    Si se mantienen las políticas actuales, se espera que recupere los niveles de 1980 hacia 2040 en la mayor parte del mundo, 2045 en el Ártico y 2066 en la Antártida, la zona más dañada, según el Grupo de Evaluación Científica del Protocolo de Montreal (ONU/OMM). 

    ¿Por qué se produce el agujero de la capa de ozono? 

    Lo provocaron los CFC (clorofluorocarbonos), unos gases usados en frigoríficos, aerosoles y aire acondicionado. Al llegar a la estratosfera liberan cloro, que destruye las moléculas de ozono. El agujero se forma cada primavera sobre la Antártida por sus condiciones de frío extremo. 

    ¿Dónde está el agujero de la capa de ozono? 

    Sobre la Antártida. Es allí donde el adelgazamiento del ozono es más acusado cada año, aunque el debilitamiento de la capa afecta al conjunto del planeta. 

    ¿Qué es el Protocolo de Montreal? 

    Es el tratado internacional firmado en 1987 y ratificado por 197 estados que prohibió las sustancias que agotan la capa de ozono. Se considera el acuerdo ambiental más exitoso de la historia: ha eliminado más del 99% de esos gases, según el PNUMA.

    Qué nos enseña la capa de ozono sobre la transición energética 

    La recuperación del ozono demuestra algo que va más allá de la atmósfera: los grandes retos ambientales se resuelven cuando se combinan ciencia, regulación y acción colectiva. Es exactamente la misma lógica que mueve la transición hacia las energías limpias. 

    Fundeen es la plataforma líder de coinversión sostenible en España, y permite que cualquier persona invierta desde 500 euros en proyectos de energía renovable como plantas solares, parques eólicos o infraestructura de movilidad eléctrica. La idea de fondo es la misma que hizo posible cerrar el agujero de la capa de ozono: que el cambio a gran escala empieza por muchas decisiones individuales que reman en la misma dirección. 

    Si quieres formar parte de esa transición, en Fundeen puedes coinvertir en proyectos de energía solar, energía eólica y otras energías sostenibles, desde 500 euros y con total transparencia sobre las condiciones y los riesgos.

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